Costeros. Pescadores. Navegantes. Artistas. Surfistas. Piragüistas. Carpinteros de ribera. Adoradores de lapas. Huidores de piratas. Lanzarote es gente de puerto, carne de muelle. ¡Pasen y fluyan! 

Abraza la isla entera y atempera su clima. Es fiesta y despensa.  El mar es omnipresente: está en la piel, en el plato, en la ropa, en la mirada. 

Sumergidos en pleno verano, hoy vamos a conocer las manifestaciones culturales más marineras de Lanzarote.

 Solsticios, procesiones y lapas 

Pescador en Punta Mujeres - Turismo Lanzarote

 

La víspera de San Juan, preparamos una palangana con agua, hierbas y flores silvestres. Al despertarnos, nos lavamos la cara con una poción de lavanda, malvarrosa, hojas de higuera, ruda o romero y nos sentimos como nuevos. 

Antiguamente, las familias de los pueblos del interior se regalaban su primer baño del año en la playa el 23 de junio. Eso ya pasó a la historia, y los chapuzones en la marea son una delicia que se practica de enero a diciembre. 

Playa Blanca, Teguise, La Graciosa, Puerto del Carmen y el barrio capitalino de Valterra celebran a mediados de julio sus fiestas en honor a la Virgen del Carmen, la patrona de los marineros. Las chalanas y los barcos se engalanan con banderitas de colores y la figura de la Virgen del Mar zarpa rodeada de flores. Suenan las bocinas de los barcos, los vivas de las tripulaciones y la tradicional Salve Marinera en una procesión marítima que recorre la costa. 

 

Costa de Tenesar - Tinajo - Turismo Lanzarote

 

En Caleta Caballo la lapa se eleva a categoría religiosa. Los vecinos fabrican la imagen de uno de estos deliciosos gasterópodos y la sacan a pasear por las calles del pueblo. Tenésara, en la costa del Parque Nacional de Timanfaya, se repuebla con veraneantes conejeros que comparten asaderos familiares a base de pescado fresco y erizos. 

  

Un Pulitzer inspirado en Gregorio Fuentes

Faro Cruz del Mar - Turismo Lanzarote

 

¿Sabías que el protagonista de El viejo y el mar, el Premio Pulitzer de Ernest Hemingway, está inspirado en un marinero lanzaroteño? Se llamaba Gregorio Fuentes y nació en Arrecife en 1897. Se embarcó en un vapor como polizón, rumbo a Cuba, buscando una vida mejor. Nos lo cuentan mientras remamos por la marina de Arrecife en un kayak, viendo la ciudad desde donde mejor se entiende: el mar. 

Una pequeña escultura con forma de faro siempre está vestida con flores frescas en Puerto Naos: es el homenaje a los fallecidos en el Cruz del Mar y recuerda a los siete marineros que fueron asesinados en 1978 cuando faenaban en aguas del banco canario-sahariano. 

 

Puerto Naos - Arrecife - Turismo Lanzarote

 

De Puerto Naos sale la flota de bajura a capturar los chernes, las viejas y el atún  que podremos comprar luego en las pescaderías y cofradías de la isla, o degustar en modo conserva gourmet. En la misma bahía está el Instituto Politécnico de F.P. Marítimo-Pesquero de Canarias (popularmente conocido como “Escuela de Pesca”), un centro con más de 75 años de historia, referencia para todo el que quiera cursar estudios superiores de náutica y pesca al sur de la Unión Europea. 

 

Carpintería de Ribera - Turismo Lanzarote
Imagen de archivo. Cabildo de Lanzarote

También en la capital de la isla tiene su taller el maestro Agustín Jordán, que sigue enseñando la artesanía de la carpintería de ribera a apasionados de la náutica procedentes de Japón, Italia, Cádiz, Cartagena o Girona. Sus criaturas están fabricadas de madera, desde la primera a la última cuaderna, hechas con precisión y un amor incalculable a la navegación. 

Carreras de jolateros y una regata histórica

No hay fiestas de San Ginés sin carrera de jolateros, barquillos auxiliares construidos con bidones de combustible que se usaban para llegar desde la orilla hasta el barco. Esta ingeniosa reutilización de la hojalata que comenzó en 1940 se ha convertido en un entretenimiento veraniego para los chavales del Charco, que los construyen, los pintan y los botan al agua para ver quién es el más rápido remando con las chapaletasEncontrarás pequeños jolateros, a modo de macetero o emblema, en muchos locales comerciales de Arrecife.

 

Jolateros - Puerto los Marmoles - Turismo Lanzarote 

Hay que llegar temprano al Charco de San Ginés si se quiere asistir al tradicional Encuentro de Habaneras y Músicas del Mar cada mes de agosto, para escuchar sones de ambas orillas del Atlántico, hermanadas por la emigración. Hace siglos, estas mismas aguas atlánticas también fueron surcadas por comerciantes, piratas y corsarios, europeos y africanos, que dejaron en la isla improntas de terror y mixturas en el idioma y en sus gentes. 

 

Amanecer en el charco de san Ginés - Arrecife - Turismo Lanzarote

 

También en estas fechas de verano, se celebra la regata de altura de cruceros más antigua de Españala Regata de San Ginés, una singladura que debe lidiar con los fuertes vientos alisios y cuyo origen se remonta a las tradicionales regatas de lanchas costeras protagonizadas por barcos de vela que solían faenar en África.  

Nos lo cuentan mientras paseamos por Marina Rubicón y Marina Lanzarote entre norays, veleros y espectaculares ingenios de fibra de vidrio. También en aguas conejeras entrenó a principios de año el equipo olímpico español de vela y lo más granado de las tripulaciones del continente. 

 

Jardines de sal y peces-candelabro 

sombrero graciosera - Turismo Lanzarote

 

Para trenzar bien un sombrero graciosero el aire debe estar cargado de humedad marina. La misma maresía (spray marino) que nos riza el pelo y envuelve la costa en un delicioso aroma ‘poseidónico’ es la que doblega la fibra vegetal y permite el meticuloso trenzado de la empleita en Caleta del Sebo, cuna de esta artesanía. Por cierto, hay que visitar la iglesia del pueblo para ver su decoración: nasas, un ancla, un barco tallado en madera, peces-candelabro y un timón de barco que hace las veces de púlpito. 

 

Iglesia de La Graciosa - Turismo Lanzarote 

Dejamos La Graciosa en ferry y llegamos justo a tiempo para contemplar las Salinas de Janubio al atardecer, un espectáculo que nos conecta con la descripción la descripción que hacía César Manrique de estos jardines de sal, con su «lineal belleza», su «cegador colorido», su estructura al más puro estilo Mondrian. 

 

Yaiza-SalinasDeJanubio_Turismo_Lanzarote

 

Cosechar la sal del mar con esta ingeniería tradicional es un bellísimo ejemplo de integración entre la naturaleza y la vida humana. Nos la llevamos a la boca en forma de escamas y sentimos cómo potencia el dulzor de un jugoso tomate criado en arena volcánica. Estos mismos cristales se colorean con pigmentos orgánicos a principios de junio para dibujar alfombras sobre los adoquines de Arrecife y la Villa de Teguise durante la fiesta del Corpus Christi. 

 

Miremos donde miremos, en Lanzarote, todo empieza y termina en el mar. 🌊 

 

Fuente: TurismoLanzarote.com

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